Una garvilla o muchas
Rematar no es «acabar de matar»
Un detalle importante para mi antes de hablar/escribir sobre algo es definir de la mejor posible de qué estamos hablando/escribiendo, y por oposición (complementaria) de aquello a lo que no nos referimos. De este modo trato de minimizar malos entendidos sin por ello poner límites a la creatividad
«Rematar garbes” es una expresión valenciana del ámbito agrícola que no necesita demasiadas explicaciones: basta imaginar un haz de ramas, cañas o rastrojos, cuidadosamente agrupado y listo para ser transportado o almacenado. Esa imagen nos permite comprender su fuerza gráfica y simbólica.
En coaching, esta metáfora nos habla de acabar tareas pendientes antes de empezar nuevas, pero hacerlo con cuidado y sentido. No se trata de “rematar a lo loco” ni de tachar cosas de una lista por el mero hecho de acabarlas (cuidado con las checklist). Una gavilla bien hecha implica agrupar, ordenar y atar, de manera que sea más transportable, útil y accesible para el futuro. Hay una diferencia radical entre un montón desordenado y una gavilla correctamente rematada.
Acabar tareas pendientes es solo una parte del proceso. Aunque nuestra vida pueda parecer lineal (un día sigue a otro, una tarea a otra), también podemos mirarla de manera circular: cada línea de acciones se yuxtapone con otra formando una espiral sin principio ni fin. Cada gavilla rematada nos prepara para la siguiente, pero solo si dejamos un espacio para integrar lo que hemos hecho.
Antes de empezar algo nuevo, es fundamental dar tiempo y espacio para respirar, saborear y disfrutar lo que hemos completado. Una sucesión ininterrumpida de tareas solo llena nuestras vidas de ocupación, pero no de satisfacción. Aquí entra el último paso del ciclo de satisfacción de la Gestalt: disfrutar, integrar y “encarnar” nuestra experiencia. Si no lo hacemos, seguimos acumulando sin sentido, sin ordenar nuestras gavillas y sin disfrutar de ellas. Te invito a que te des un paseo por «El ciclo de satisfacción de las necesidades» de la Gestalt.
Aunque esta metáfora esté hecha con solo cuatro cañas, puede servir para entutorar tus objetivos futuros y tus tareas pendientes del pasado. Recordemos: en el presente damos orden y sentido al pasado para adentrarnos con fuerza en el futuro. Cada gavilla rematada es un paso más hacia una vida más consciente, organizada y satisfactoria.
ps. Un apunte a «encarnar». Es un guiño al mágnifico libro de George Lakoff «Filosofia encarnada». La idea es fácil, necesitamos un cuerpo/mente para pensar/sentir/vivir y este cuerpo/mente necesita ser nutrido de experiencias y sobre todo de conciencia «encarnada», aquella que se integra el lo más profundo de nuestro ser.
Està bé aprofitar metàfores del què estàs experimentant en el teu propi creixement. Transmetre coneixement és una part primordial del fet d’assumir com a pròpi un aprenentatge que ja hem integrat.
Gracias mister por compartir tu sabiduría y feliz año
Gracias Rafa por recordármelo, aki estamos en el proceso. Cerrando ciclos. Feliz año nuevo
Artículo muy acertado para este 2026, que según la numerología se ha cerrado un ciclo (9años) y entramos en el inicio o año 1.
Como siempre acertado y poético, el explicar conceptos complejos con la ayuda de la sabiduría de la agricultura.
Molt be, com sempre,
Mestre!!